«Yo solo hago tres o cuatro facturas al año, ¿de verdad va conmigo todo esto de Verifactu?» Es una de las dudas más repetidas: la del profesional con un par de clientes fijos, la de quien alquila un local a una empresa, la de quien tiene una actividad secundaria pequeña. La respuesta corta es que la obligación no depende de cuánto facturas, sino de cómo facturas — pero la buena noticia es que, para volúmenes pequeños, cumplir puede costarte exactamente cero euros y muy poco esfuerzo.
Lo que dice la norma: no hay mínimo de facturas
El reglamento de Verifactu no establece ningún umbral de volumen: si estás obligado a emitir facturas por tu actividad y las emites con un sistema informático, ese sistema deberá cumplir los requisitos a partir de tu fecha (1 de julio de 2027 para autónomos y profesionales; consulta el calendario completo). Emitir una factura al mes no te exime; emitir una al año, tampoco.
Casos típicos, uno a uno
El profesional con uno o dos clientes fijos
Facturas cada mes a los mismos clientes, siempre con sus datos completos. Es el caso perfecto para la aplicación gratuita de la AEAT: sin límite de facturas, coste cero, y como tus destinatarios están identificados, su única gran limitación (no permite tickets) no te afecta.
Quien alquila un local o inmueble a una empresa
Los alquileres de locales a empresas suelen llevar factura mensual con retención. Son doce facturas al año, casi idénticas: cualquier opción gratuita las gestiona sin despeinarse. La aplicación de la AEAT o un plan gratuito de un programa comercial (que además te guarda los datos del inquilino y te copia la factura del mes anterior) resuelven el trámite en cinco minutos al mes.
La actividad secundaria o esporádica
Colaboraciones puntuales, algún trabajo ocasional junto a tu empleo principal: pocas facturas y muy espaciadas. También aquí la app de la AEAT es la vía natural — no pagas nada los meses en que no facturas, que serán la mayoría.
Quien factura a mano, en papel
Verifactu regula los sistemas informáticos de facturación. La factura manuscrita sigue siendo válida en los supuestos en que la normativa la permite, así que en teoría el facturador de talonario puede continuar. En la práctica, no te lo recomendamos: es fácil equivocarse con la numeración, no queda copia automática, y con las opciones gratuitas actuales hacerlo bien cuesta lo mismo que hacerlo regular. Lo explicamos también al hablar de Excel, Word y las plantillas.
Tu plan en tres pasos (media tarde, coste cero)
- 1. Consigue Cl@ve si no la tienes — la necesitarás para la app de la AEAT y, en general, para cualquier gestión con Hacienda.
- 2. Elige tu herramienta gratuita: la app de la AEAT si tus clientes están siempre identificados, o un plan gratuito comercial si prefieres algo más cómodo (plantillas, datos guardados, tu logo).
- 3. Emite tu próxima factura ya con ella. No esperes a 2027: así llegas a tu fecha límite con el hábito hecho y sin sorpresas. Recuerda lo que te juegas si llegas tarde: te lo contamos en las multas de Verifactu.
Preguntas frecuentes
¿Hay alguna exención por facturar poco?
No existe una exención por volumen. Lo que sí existe son supuestos en los que no hay obligación de emitir factura (dependen de tu régimen y del tipo de operación); si no emites facturas, Verifactu no te aplica. Si tienes dudas sobre tu caso concreto — regímenes especiales, operaciones exentas —, coméntalo con un asesor: es la parte donde de verdad conviene no improvisar.
¿Me compensa pagar un programa si hago 10 facturas al año?
Casi seguro que no. Con ese volumen, la app gratuita de la AEAT o un plan gratuito comercial cubren todo lo que necesitas. Los programas de pago tienen sentido cuando facturas con regularidad o quieres que te ayuden con gastos e impuestos — puedes ver opciones y precios en nuestra comparativa de programas.
¿Qué pasa si un año no emito ninguna factura?
Nada: la obligación se refiere al sistema con el que facturas cuando facturas. No hay que «mantener» nada activo los meses o años sin actividad.
Facturo poco ahora, pero mi actividad va a crecer. ¿Empiezo igual con lo gratuito?
Sí. Empezar gratis no te ata: si creces, migras a un plan de pago llevándote la costumbre (y en los programas comerciales, también tus datos). El error sería lo contrario — pagar desde el primer día por funciones que aún no usas.
Este artículo tiene carácter informativo y no constituye asesoramiento fiscal. Ante una situación concreta, consulta con un asesor profesional.